El acoso a través de las tecnologías (ciberbullying) representa ya el
25% de los casos de acoso en las escuelas. Así lo constata el primer estudio
que analiza este fenómeno desde la perspectiva de los menores afectados,
realizado por la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación Anar, que señala que
el WhatsApp es la aplicación más utilizada para amedrentar, insultar y vejar
a las víctimas: más del 80% de los casos de acoso se producen a través de esta
app.
En
lo que va de año hemos podido observar como los casos de bullyng están en auge,
cada día aparece algún caso en las noticias. Es un tema que afecta a toda la
sociedad, incluso se han hecho campañas en contra de este fenómeno que cada vez
está más banalizado.
Además
de haber acoso en el colegio, este se prolonga en las horas no lectivas, y ¿qué
herramienta utilizan para ello?, EL WHATSAPP. Es la herramienta que más se
utiliza para seguir acosando sin ningún tipo de pudor, atosigan a esa persona
con mensajes a todas horas, amenazas e incluso con fotos.
Partiendo
de la base que el bullying afecta a la sociedad más vulnerable, es decir, a
niños y niñas bastantes pequeños, de 6 años a 16 años, deberíamos pensar si el
uso del teléfono y de esta aplicación es acorde para su edad. Y por lo que
podemos observar no es así, ya que lo utilizan para hacer algo que no está bien
y lo saben. El ciberacoso se ha convertido en el problema más relevante que
afecta a la infancia y a la adolescencia por la inmediatez, la facilidad y
disponibilidad para hacer daño con un mensaje.
El acceso a Internet a través del smartphone permite
prolongar el acoso de manera casi ilimitada, lo que sin duda genera efectos
psicológicos devastadores en la víctima. Es ahí donde herramientas como el
WhatsApp se convierten en especialmente peligrosas, ya que permiten un
hostigamiento continuado y muy difícil de detectar.
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